Desde su creación en 2002, Proenza Schouler se ha convertido en sinónimo de estilo neoyorquino, presentando unas colecciones que son al mismo tiempo elegantes y juveniles. Los devotos seguidores de la marca regresan a ella temporada tras temporada, apostando por sus vestidos esculturales, sus camisetas gráficas y su calzado rebosante de personalidad.